Emociones que aumentan nuestra inmunidad

Se cuenta en el libro Vicente Ferrer, extraordinario español quien desde el voluntariado ayudó a salir de la pobreza a miles de personas en Anantapur, pueblo de los Intocables, los más pobres en la India, en el que se instaló, que cuando su sobrino llegó a hacer obra, antes de entrar en una cabaña del pueblo, Vicente le dice: “Aquí tendrás que tomarte un té. Vas a beber del vaso de un leproso”. El sobrino lo miró con estupor mientras Vicente completaba: “Si no tomas el té que te ofrecen no mereces darle la mano a esa persona”.

Entre los diversos estudios sobre cómo potenciar el sistema inmune , “esa capacidad del ser humano de responder a agentes externos”(1) es fundamental el rol de nuestras emociones y relaciones con uno mismo y los demás. Como en este caso, Ferrer vivió muchos años en la compasión, atendiendo a los que sufren en comunidades con enfermedades contagiosas como la lepra. Si bien no existe una fórmula definitiva para tener un sistema inmunológico al cien por cien, la ciencia nos aporta ayudas para hacerlo más saludable.

Enfrentar una situación amenazadora por la pandemia con el consecuente peligro de enfermar, perder los ingresos y una exposición mediática de terror, todo el día; aviva el miedo, ansiedad, pánico o angustia, que reducen nuestra respuesta de inmunidad.

¿Qué ayuda al sistema inmune? más relajación, compasión, sentido de la vida y relaciones profundas.

En las emociones y relaciones con nosotros y los demás encontramos poderosas formas para mantenernos saludables y con un sistema inmune fortalecido.

La meditación de compasión facilita que el cuerpo y la mente estén relajados y sin pensamientos negativos o miedo. La persona contempla el sufrimiento del otro y siente compasión. El fundador del Centro Para la Mente Saludable, Richard Davidson, profesor de psicología y psiquiatría en la Universidad de Wisconsin-Madison, promueve esta meditación. Para Davidson, en estado de meditación, visualizamos a la persona que sufre y le deseamos que se alivie su dificultad. «Que estés seguro y saludable’ podemos afirmar en nuestro interior y descansamos. Esta energía compasiva será percibida por la persona.

Otra forma de desarrollar la compasión:  observa a una persona que ves pasar; alguien humilde o adulto mayor; deséale mentalmente que esté bien, que esté protegido. Los pensamientos son ondas electromagnéticas que tocan los campos electromagnéticos de las personas con quienes interactuamos; esa vibración de compasión le llegará a la persona aludida.

Sentido de la vida. En una investigación científica que muestra que el sistema inmune es modulado por los estados mentales, el profesor de medicina de la UCLA, Steven Cole ha estudiado el sentido de plenitud o el sentido que tiene nuestra vida y su impacto en la inmunología.

Cole encontró una relación entre la felicidad significativa -sentido de la vida- y el sistema inmune. Modular positivamente el sistema inmune no se logra con el placer o satisfacción de las cosas externas, sino buscando un sentido a nuestra existencia, que a veces se logra comprendiendo que el sentido está en los otros, en el servicio a los demás, como en el caso de Vicente Ferrer y su labor con los más pobres en la India.

Relaciones personales significativas. En las emociones y relaciones con los demás encontramos el importante rol de tener relaciones personales profundas que se cultivan en la vida familiar o amical, compartiendo sentimiento de querer y ser queridos. Las relaciones profundas y su capacidad de brindarnos seguridad y relajación evitan tensión y estrés.

 Es deseable también que aprendamos a gestionar el estrés excesivo. Diversos estudiosos han comprobado que el estrés merma el sistema inmune. Quedarnos observando las amenazas con miedo, ansiedad o angustia, deprimirá nuestro organismo y su sistema de defensa. Por el contrario, recordar que el sistema inmune es modulado también por nuestras emociones y pensamientos y que está en nuestras manos escogerlas, nos da una herramienta muy útil y práctica para llevar mejor esta etapa que nos toca vivir.

(1) Dpto. de Reumatología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán de México

Sonia Soto. 6.05.21